Vie 1 Jul 2005
A las 8 cogemos el metro y bus para llegar otra vez a Tegel. Hace fresquito. Cogemos el avión. 120 euros a Moscu Domedovo.
Llegada a Moscú. Hay varias colas para pasar la aduana. La nuestra es la mas lenta. Toda la gente que esta detrás nuestro cambia de cola. Vamos viendo como uno a uno todos van pasando el control. Y nosotros seguimos en nuestra cola. Impasibles al desaliento. Es una forma de integrarse rápidamente en la sociedad moscovita.
Tomamos un autobús por 40 rublos que nos llevara al centro. Montamos pollo en el autobús con las mochilas y la bolsa de plomo. Provocamos risas y choteo generalizado. Fue una de las pocas demostraciones de que los rusos también ríen. Entramos en el metro, trayectos largu++?–?simos entre estaciones hasta que llegamos a la linea circular. Espectacular. Auténticos palacios en esa línea. Nos bajamos en Prospect Mira. 15 minutos andando hasta el Travellers Guest House (TGH) Nos encontramos a Louise (Australia) Viene de hacer el Transmongoliano en sentido inverso, claro. Llegamos al Hostel piso 10.
Desde que llegamos a Domedovo han pasado 4 largas horas. Hemos traído varios libros de lectura. Yo uno y Juan Luis el resto. Él ya ha empezado a leerse el primero. Yo no recuerdo en qué parte de la bolsa puse el mío. Bajamos a comernos medio pollo a l’ast en el kioskillo delante del hostel. Curioso como lo preparan: lo pintan con una salsa blanca e hierbas aromáticas y lo envuelven con una especie de pita pero mas fina y larga. A pesar de no pillar nada de ruso entendemos que en el proceso de ingesta no va a intervenir ningún tipo de cubiertos. Medio pollo 2,5 euros, 1 báltica (cerveza, o piva en ruso ) 40 centavos. Estos precios en un restaurante medio se pueden multiplicar por 5.
Hemos conocido a Sánchez, de la Juneda. Hace 10 anyos dejo su tierra por London. Trabaja como ingeniero de software en una multinacional de 60.000 trabajadores. ( Se le olvidó comentarme si era el único de la Juneda) En su empresa cada 2 años le ofrecen uno sabático. Este año ha decidido cogerlo. ¿Su objetivo? Penetrar a fondo en el conocimiento de las ciudades y sus costumbres y de paso ver alguna chica… o era al revés? Nos enseñó algunas fotos tiernas y entrañables en pleno intercambio cultural letonio.
Por la noche excursión al Kremlin, plaza Roja. Preciosa. Solo por la catedral de St Basils (la de Walt Disney) y el metro ya vale la pena venir a Moscu.
Dimos una vuelta por la noche cerca de “Che Guevara Pharmacy ?“, local que no llegamos a entrar pero que Sánchez nos habia recomendado. Buscamos un lugar mas tranquilo. Cerca de allí, al lado de unas galerías famosísimas, muy escondido lo encontramos, café “Pirogui” o algo asi. Tomamos un par de birras. Tambien podías comprar libros. (No se me ocurrió ni por un momento, aun no había encontrado mi libro …)
Nos acabamos la cerveza. Era poco más de la una pero estábamos muertos. Buscamos un taxi para volver al hostel. Los taxis “legales” nos querian cobrar unos 15 euros. Conseguimos un ilegal por menos de 5 euros. No tenia ni idea de por donde debía ir. Se pasótodo el trayecto preguntando a los demás taxistas (legales o no) y peatones. Dimos varias vueltas. Le enseñamos a decir izquierda y derecha en castellano. Finalmente nos dejó delante del hostal. A dormir.
Resumen económico
- Bus Domedovo - Moscú: 40 rublos
- Metro Moscú: 13 rublos
- Pollo + Cerveza en kiosco: 180 rublos
Que un taxista ilegal te lleve al hostel por la noche sin conocer Moscú no tiene precio